Dejo algo que escribí hace un año y por razones desconocidas no publiqué. Después de 19 años de salvarme de la tan común varicela, tanto mi madre, mi doctor como yo, llegamos a la conclusión de que era inmune o tal vez me había dado sin notarlo. Diecinueve felices años. Todos mis amigos sufrieron con ella, quedaron con marcas en el cuerpo, y yo, feliz porque nunca me dio. A mediados de noviembre llegó mi sobrina llena de ronchas. De nuevo, como todos los años, se había desatado la epidemia de varicela en su primaria. Debo aceptar que sentí un poco de miedo pero poco tiempo pasó para sentirme invencible otra vez. Nunca me dio, no me va a dar. Dos semanas después, a principios de diciembre desperté con un dolor de cabeza que nunca había sentido. De esos que no quieres ni sentarte porque temes que explote tu cerebro. No es ninguna sorpresa que yo me enferme, estoy enferma 300 días al año así que pensé que era una gripa más acompañada de fiebre. Pero estaba tan equivocada. Que me...