Queridas anginas: Hemos pasado tantos años juntas, toda una vida a decir verdad y no me han dado nada más que dolor, molestias, infecciones, inflamación y malestar. Desde pequeña me han perturbado con su peculiar tamaño fuera de lo ordinario y han provocado múltiples enfermedades. Me han impedido salir los fines de semana, pistear, comer chile y tomar café. No quiero seguir más con ustedes, no son más que mala compañía y creo que es momento de que me aleje. Lo siento pero creo que lo mejor es tomar distintos caminos. No puedo esperar a que llegue el momento de desahecrme de ustedes, honestamente no las voy a extrañar. Espero algún día me lo puedan perdonar, EmmaPaulina